Movimiento Independiente de Libre Expresión Social

Este espacio esta pensado para compartir opiniones sobre la politica argentina y nuestra situacion como sociedad, tratando de desentramar aquellas cosas que estan ocultas y que nadie quiere contar. Compartamos entre todos nuestras opiniones, impresiones y esperanzas. Siempre con respeto y con argumento. Todos juntos podemos.

Por Melissa Curá y Fernando Peñaloza

En este ensayo trataremos de analizar el programa emitido por Canal 7 6, 7, 8 y su contraparte, el canal de noticias TN. Intentaremos demostrar cómo este programa que se presenta como nuevo y como el estandarte de la lucha contra los medios hegemónicos, termina funcionando con la misma lógica de quienes dice combatir y desenmascarar.

El nombre del programa 6, 7, 8  hace referencia a que son 6 panelistas, en Canal 7 a las 8 horas de la tarde. Si bien esto hoy no se cumple, puesto que el horario ha cambiado, el programa continúa con el mismo nombre.
Surge como una alternativa, desde el canal público, para abrir otra mirada sobre los medios hegemónicos. Se intentó demostrar mediante informes, recortes de videos y debates cómo los medios manipulan la información. Pero este tipo de formato provoca que se termine cayendo en las mismas prácticas que se critican.  Llevando la mirada del público hacia un determinado lugar, o sea manipulando el sentido de la información.

Cabe agregar también que el productor de 6, 7, 8  es Diego Gvirtz, quien hasta hace dos años trabajaba para el Grupo Clarín, con el programa TVR que se emitía por Canal 13.  A las órdenes del Grupo Clarín, TVR se encargaba de mostrar las contradicciones y los errores del gobierno de Néstor Kirchner y del primer año del gobierno de Cristina Fernández. Vale la pena aclarar esto porque es necesario analizar qué especie de legitimidad puede tener un productor que cambia de ideología dependiendo de quién sea el que pague el sueldo. ¿Desde qué lugar puede Gvirtz erigirse hoy como paladín de la justicia contra los medios hegemónicos si él tampoco resiste un archivo, material que utiliza en esa supuesta batalla contra los medios? Los métodos y archivos que hoy usa 6, 7, 8  para defender al gobierno y atacar a Clarín son los mismos que antes utilizaba TVR para atacar al gobierno y defender a Clarín. 

6, 7, 8 presenta su sitio web oficial como un magacín de actualidad.
 
El sitio web resume: “El programa es un espacio de reflexión sobre el modo en que los medios representan la realidad. 

Luciano Galende y un panel de periodistas analizan, con inteligencia y humor, las coberturas mediáticas más relevantes.

El magacín de actualidad de la TV Pública presenta informes especiales con material de archivo, invitados y debates en estudios. 
6, 7, 8 ofrece una mirada diferente sobre la política, el espectáculo, el deporte, la sociedad y otros temas de actualidad.” 


Como vemos estos principios no se cumplen en la práctica.
Al principio 6, 7, 8 intentaba mostrar una pluralidad de ideas, contraria al pensamiento único que subyace en los medios hegemónicos. Pero muy pronto se convirtió en uno más en esa lógica del discurso único. Basta ver aquí un par de videos que demuestran cuál es la postura del programa y de los panelistas ante invitados que no comparten la misma idea sobre el gobierno.



  



Es común ver en el programa que el 90% de los invitados tienen una ideología afín al gobierno. Entonces el programa se termina convirtiendo en una propaganda oficialista antes que un programa crítico. Siendo que en realidad el lema del programa es “Multiplicar es la tarea”. No existe tal multiplicidad, porque no se aceptan opiniones contrarias, sobre todo porque las visiones críticas son etiquetadas como opositoras. Para eso se utiliza la estrategia de recorte de la realidad, que se presenta como LA REALIDAD. La jugada consiste en utilizar un video de una voz opositora, editar aquellas partes que sirven para acentuar una idea y agregar música y palabras para remarcarla. Esto termina siendo un recorte intencional de la realidad, puesto al servicio de intereses para provocar un efecto deseado. Nada más ni nada menos que exactamente lo mismo que cualquier medio hegemónico.


Aquello que surgió como alternativo terminó siendo parte del poder hegemónico. 

El programa parte de un prejuicio, que aunque verdadero, no termina de estar bien desarrollado. Los medios siempre mienten, esa es la consigna. Esta consigna es fácilmente desarrollable, pero el programa termina produciendo nuevas mentiras, nuevas construcciones de realidades. El programa perdió ese sesgo crítico que parecía tener al principio.
También con prejuicios se maneja el Canal TN, como lo demuestra este video:


Así como el canal de noticias de cable presenta una realidad distorsionada, que se condice con la línea editorial que maneja el Grupo Clarín, 6, 7, 8  termina presentando otra realidad distorsionada pero en consonancia con el gobierno nacional.  

Ambos esconden sus verdaderos intereses ya que se presentan ante los espectadores como independientes, que además muestran LA VERDAD y LA REALIDAD, cuando lo que exponen es una parte de la realidad y de la verdad, recortada para sus propios beneficios. Sin embargo logran el efecto en el espectador fiel. Un gran grupo de personas tiene como referente de realidad y de verdad a 6, 7, 8  y, otro, al canal TN. Este último,  se presenta como un canal independiente. Mientras que el ciclo de Canal 7 se presenta como el único deconstructor de la realidad. Algo aún peor, el ciclo  instaló la idea de que lucha contra los medios y se posicionó a sí mismo como No Medio. Sus televidentes afirman que todos los medios mienten, menos 6, 7, 8.

Para otro grupo de personas la influencia del programa es negativa. Por un lado porque muchos espectadores se terminan volcando a favor del grupo monopólico. Y por otro porque la propaganda explícita de 6, 7, 8  termina contaminando a toda la programación de Canal 7. Este programa es el de mayor raiting dentro de la emisora, y muchas personas evitan ver Canal 7 porque creen que se maneja con los mismos términos que 6, 7, 8.


También queda un grupo de personas que reconoce que ambos medios le mienten e intentan diversificar los programas que miran, evitando los canales del Grupo Clarín y los medios del Grupo Szpolski. Este grupo no solo hace zapping entre varios canales sino que además se vuelca a los contenidos que ofrece internet, ya que la tendencia es poder ver cualquier contenido en el momento que se desee. Internet, al contrario de los otros medios masivos de comunicación ofrece mayor multiplicidad, se presentan otras miradas. Hay muchos sitios web que asumen la tercera posición entre los dos bandos de Clarín y el Gobierno. Siendo Internet, además, un lugar donde los usuarios pueden expresarse de manera libre, sin tantas restricciones como en otros medios, y sin tanta imposición de ideas como sucede en los medios analizados.

Por ejemplo en la página oficial de 6, 7, 8 en la red social Facebook, existe un apartado llamado críticas donde cualquiera puede exponer lo que piense sobre el programa o el gobierno. Cabe aclarar que en este apartado se generan debates e intercambios, a veces amables y otras veces no, pero es muy distinto a la situación que sucede en el muro de la misma página donde todo comentario crítico es censurado y bloqueado por el productor del mismo.

A partir de este análisis, podemos decir que tanto el programa 6, 7,8  como TN han deformado la profesión del periodista. El primero transformándolos en militantes, y el segundo convirtiéndolos en defensores de los intereses de un medio privado. Ya no interesa que el periodista trate de mostrar la realidad a la sociedad, el periodista ya no está del lado del pueblo, no lleva luz a aquellos lugares oscuros del poder. Tal vez sea porque el periodismo al consolidarse como el cuarto poder ya forma parte de las instituciones hegemónicas, desdibujando su rol, dejando de mediar entre la población y el poder para pasar a representarse a sí mismo.

En el día del periodista se podría decir que quienes ejercen esta profesión son personas especiales, tanto que han llegado a creerse el cuarto poder. Si esto es cierto entonces estamos en una debacle imparable. Ojala sea sólo un delirio místico de un perdido. Pero la realidad parece demostrar lo contrario, el delirio místico es masivo.

Dice Tomas Eloy Martínez que hay que recordar siempre que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio. Es ponerse en el lugar del otro, comprender lo otro. Y, veces, ser otro. Hoy todo esto se olvido, se tiró a la basura como una fórmula que ya no sirve.

No recuerdo la última vez que el periodista se puso en el lugar del otro por el otro mismo y no por el mero hecho de dar a conocer información. Es más, el otro ya no es otro, es un número, una cifra, una anécdota. Cuando veo a un periodista cubrir una noticia me sorprendo al ver que la opinión que dan sobre el hecho tiene que ver más con el perfil editorial del medio en el que trabajan que con la gente a la que presentan. Y esto se debe a que si el periodismo es el cuarto poder ya forma parte de la esfera de las instituciones capitalistas antes que de la esfera de la población. Ha decidido escindirse de la sociedad y pasó a ocupar un lugar en el poder, porque allí se vive bien y si no molestan adquieren una notoriedad que no van a tener nunca si fueran meros buscadores de verdades, o sea, si fueran periodistas.

El periodista se convirtió en una vedette pensando que el apoyo de la gente estaba basado sólo en su persona. Gran error, la población busca periodistas confiables, que estén del lado de la gente y por eso los siguen. No los idolatran por carismáticos sino por comprensivos, por auténticos. Pero esa idolatría le abrió un hueco en el poder y allí se insertó, cómodo, pensando que el amor del pueblo durará para siempre. Mientras tanto aprovechó de la coyuntura para seguir fogoneando la dicotomía que hoy envuelve a nuestro país. Todos se la juegan por el Estado o se la juegan por los monopolios. Por el pueblo casi nadie, los que lo hacen resisten desde una radio comunitaria, un diario de poca tirada o un blog. Y nada más, el pueblo y dos o tres locos defendiendo el lugar del periodismo en la sociedad. La gran mayoría brindando con champagne con los millonarios, festejando que se vendieron 1000 ejemplares más, que consiguieron pauta oficial, que la sintonía de la radio tiene más potencia o simplemente que hay un grupo en facebook que los apoya.

Así lo plantea Margarita Rivière cuando dice que el público mitifica al periodista, lo convierte en una vedette porque no conoce su forma de trabajar y que un reto es la transparencia sobre la profesión del periodista. Eso, justo eso, transparencia, para que las personas sepan que para que puedan leer una nota en un diario o escuchar una noticia en una radio hay miles de tipos que laburan detrás de eso, sin feriados, con horarios full time y laburos full life, por supuesto ganando mucho menos que lo que gana el periodista que transmite y sin obtener nunca un reconocimiento.

También agrega Margarita que la pérdida de credibilidad viene determinada por el mal trabajo de tantos periodistas que se convirtieron en puros portavoces de intereses inconfesables, incapaces de esforzarse en su propia formación y libertad. La credibilidad se fue demasiado rápido y ahora es casi imposible de recuperar. No es mejor el periodista que trabaja para el gobierno que el que trabaja para los multimedios, los dos son parte de la misma porquería. Como dice Rivière: “Esta situación ha transformado el periodismo, en general y con todas las excepciones obligadas, en un club de charlatanes a sueldo.”. Hoy, por ejemplo, el fotoperiodismo esta en caída por las fotos amateurs, más baratas y más rápidas. Pero sobre todo porque la gente se cansó de ver pasar la información y ahora quiere formar parte de ella. Mientras, las empresas aprovechan el bajo costo.

Asistimos, tal vez, a la caída más estrepitosa de la profesión. Creada por los dueños de las 10 mega cadenas que manejan los medios, pues el manejo que estos hacen de la información para servir a sus propios intereses ha hecho degradar no sólo la calidad de la información sino también al oficio de periodista. Y a su vez impulsada por los propios periodistas que en lugar de cuidar su lugar en la sociedad se asociaron con esos poderes dándole la espalda al pueblo y perdiendo así toda chance de reputación.

Se cansó la sociedad de noticias falsas, de informaciones tendenciosas, de periodistas vedettes, se cansó de que la ningunearan unos tipos que decían buscar la verdad para que la población sepa lo que estaba pasando cuando en realidad estaban creando una burbuja para el pueblo, respondiendo a intereses que tienen que ver con, vaya curiosidad, los enemigos del pueblo.

Igual se veía venir, el periodismo ideal, aquel que busca la verdad constantemente, aquel que está con y para el pueblo, no es rentable. Y la plata es llamadora, los ideales no valen nada. Dijo alguna vez Jorge Rial (no es el mejor ejemplo pero vale): “cuando apareció la guita me olvidé del anarquismo ¿a quién no le gusta vivir bien?”. Parece que los periodistas de hoy prefieren vivir bien.




Creo que hoy nos encontramos ante una situación que requiere unidad, compromiso y participación como comunidad para superar los problemas en los que nos vemos envueltos como seres humanos. En mi opinión una muy buena salida a esos problemas es la desobediencia civil. Esta acción colectiva nos permite involucrarnos directamente en los asuntos que nos afectan como comunidad, tomando el toro por las astas, haciéndonos cargo de nuestro poder como individuos integrantes de una comunidad que se ve derruida, derrotada y desesperanzada.
Recuperar ese espacio que fue entregado bajo un consenso que hoy no se respeta, es uno de los objetivos de la desobediencia civil.  Reivindico la democracia directa.
La democracia representativa ha mostrado sus limitaciones, sus deficiencias, a tal punto que demuestra que no es una democracia. Digo esto porque en realidad, los candidatos políticos que se presentan en las elecciones acceden a ese puesto debido a que tienen más dinero que otros para financiar sus campañas. Esto se ve claramente hoy en día, pero lo que se esconde es que los candidatos que logran presentarse, ya sea ganando una interna partidaria o llegando a una elección con un partido propio, lo pueden hacer porque están aceptados o porque representan a aquellos que tienen el poder económico. El candidato debe representar los intereses del poder económico, del establishment. Si no representa esos intereses el camino a ganar una elección se verá bloqueado por acciones defensivas del sistema que evita que personas que quieran cambiar la estructura capitalista lleguen al poder.
Es que en realidad la característica fundamental de nuestras instituciones sociales (corporaciones-religiones-gobiernos) es la necesidad de la auto preservación.
Es por eso que nunca se ven cambios significativos para la sociedad, siempre hay obstáculos a superar cuando los cambios son en pro de los seres humanos. La lucha es tan ardua que mientras se gana un beneficio para lograr la igualdad, se perdieron muchos otros. Cada paso que damos dentro del sistema capitalista a favor de la igualdad para toda la humanidad, es un paso en falso. En realidad siempre estamos retrocediendo.
Aunque esto parezca pesimista, no lo es. Es en realidad el punto de partida para decidir cambiar la situación. Puede causar terror y desesperación entender ciertas cuestiones relacionadas con la pseuda democracia en que vivimos, pero visto desde otro punto es el inicio de un tiempo nuevo, abierto a construirse, sabiendo de antemano cuales fueron los errores del pasado.
Ante esta situación la desobediencia civil es la alternativa para comenzar el cambio. Creo que es el camino porque rompe con la ley existente, porque se desata cuando el gobierno cierra los canales de diálogo con la población y desatiende los reclamos o cuando el gobierno, en complicidad silenciosa con los otros poderes, lleva adelante cambios que nada tienen que ver con el bienestar de la ciudadanía.
No obstante, la desobediencia civil debe superar algunas dificultades. Por un lado la asociación con los hechos violentos. Nada más lejos de la desobediencia civil que la violencia. Rotular a una acción colectiva de desobedientes como violenta es un movimiento de ataque que produce el sector dominante para matar al mensajero. La población ve con malos ojos los actos de protesta violentos, y es sabido que existen muchas formas de convertir un acto pacífico en uno violento, ya sea por infiltrados o por provocación de las fuerzas de seguridad o de grupos de presión afines al receptor del reclamo.
Por otro lado la desobediencia civil debe lidiar con el desinterés de la población. Falta de interés que no está relacionada con la poca importancia que la gente le da al poder que tiene, sino que está relacionada con mecanismos del sistema que provocan que las personas estén distraídas con otras cuestiones o que prefieran el status quo antes que un futuro incierto. Como ejemplo de esto se viene a mi mente que en esta clase se ha dicho que el Estado es la otra cara del capital y que nunca va a defender los intereses de la ciudadanía porque está para cuidar los intereses del capital y nadie se inmuto. Tal vez yo sea exagerado pero a mí me provocó angustia esta situación, no sólo porque se ve que no hay reacción ante tales revelaciones, sino que además funciona en cada uno una especie de cepo que hace que reprimamos esa sensación de gritar muy fuerte algo que todos deberían saber. Salir a protestar por algo que no debería ser como es, a demostrar que ya no nos pueden mentir más. Pero el silencio gana las calles, tal vez porque ya incorporamos que de nada sirve gritar en un mundo de sordos, tal vez porque ya conocemos el castigo de los que gritan, tal vez porque yo estoy bien y que me importa el otro o tal vez porque ya hay otros que hacen y yo sólo se quejarme. Y entonces todo queda en nada.
Como siempre, los ciudadanos nos acostumbramos a aquello que ayer nos parecía horroroso. Ese es un mecanismo aún peor de este sistema. Que convierte a las personas en entes que a medida que se acostumbran a las injusticias pierden parte de su vida, integrando un sistema que todos sabemos que es fatal, pero nadie hace nada.
Y es que a mi entender, este sistema que está basado en el beneficio y la escasez es el culpable de todas las patologías y penurias que sufre el ser humano. Digo que está basado en el beneficio porque es lo que logra el capitalista al vender su producto a un precio determinado y también basado en la escasez puesto que es lo que permite que las mercancías tengan un precio alto.
Ningún producto es abundante, es su escasez (que en varias oportunidades es generada) la que lo hace rentable. Así también la mayoría de los productos no tienen sostenibilidad, son defectuosos y deben ser reemplazados por productos nuevos en un corto tiempo de uso. Eso permite que la industria siga en movimiento. Por lo que se deduce que sostenibilidad y abundancia no van a existir bajo este sistema ya que va contra la naturaleza de su estructura.
Otra de las penurias que sufre el ser humano es tener que lidiar con su supuesta naturaleza violenta, con sus impulsos codiciosos o envidiosos, con la venganza y la falta de auto control. Creer que es natural en el ser humano ser violento es lo que lleva a tener que sellar un pacto entre ellos y entregarle el poder al Estado, que se encargará de cuidar que no se maten entre sí.
El ser humano siempre creó estructuras o instituciones que manejaran el poder, que lo cuidaran. Dios, la Iglesia, el Estado, la Familia, el Sindicato, etc. Todo esto creado bajo la excusa de que es mejor que otro se encargue de ese poder, porque naturalizó que él no es capaz de controlarlo.
Para mí esto es una falacia. El ser humano es capaz de controlarse a sí mismo y no está gobernado por pasiones violentas. La violencia, la codicia, la envidia no son actitudes provocadas por el temperamento humano son, en realidad, todas actitudes que se adquieren en sistemas basados en el dinero.
Estas acciones, sumadas al miedo a la escasez, se crean y se amplifican porque en este sistema tenemos que luchar y competir contra los demás para sobrevivir.
Sin el dinero, muchos de los crímenes de hoy no existirían, porque virtualmente la mayoría de las formas del crimen son consecuencia de los mecanismos de este sistema, ya sea directamente o por la neurosis que provoca el tener que trabajar para poder tener dinero para poder comer, mientras competimos con otros y tratamos de resolver las miles de dificultades que se nos presentan a diario. Todo esto nos mantiene en un estado de alerta que provoca que no tengamos paz ni exterior ni interior. Un estado de alerta que no es para defendernos de la dominación del sistema sino en defensa de otros seres humanos que nos quieren atacar.
Está todo tan bien calculado que provoca que uno enloquezca tratando de entender cómo funciona o tratando de romper con esas barreras.
Volviendo a los crímenes creo que en realidad las leyes que funcionan para mantener la convivencia no son más que parches prohibitivos que limitan conductas. Las leyes hechas por el ser humano son intentos de lidiar con los problemas que ocurren y, al no saber cómo ni querer resolverlos, aparece la ley sin examinar la raíz que provoca el comportamiento.
Un ejemplo de lo anterior, es la ley que prevé bajar la edad de imputabilidad penal de los menores a 14 años. En lugar de solucionar el problema de la pobreza y la educación, lo que se hace para evitar llegar a la raíz es lanzar una ley que prohíba y castigue tales actos para encerrar a aquellos que atentan contra la seguridad de la sociedad. Y entonces esa receta mágica va a evitar que los niños criminales salgan rápidamente libres.
Y así las leyes excluyen y encierran a los locos, criminales, sediciosos en diversas instituciones y excluyen y encierran, o sea integran, a los ciudadanos “normales” en la sociedad.
Por eso hay que romper con todas estas estructuras, y también romper con las estructuras mentales que tenemos naturalizadas de que el mundo y el ser humano son así. Y que no hay nada mejor que esto. Es aquí donde aparece la desobediencia civil. Entra en escena para poner en la esfera pública discursos que están ocultos, problemas que nadie ve, voces que nadie quiere oír.
Sirve la desobediencia civil para romper el período de letargo por el que atraviesa el ser humano. O como dice el diccionario, Letargo: Síntoma de diversas enfermedades, consistente en un estado de somnolencia profunda y prolongada.
Podemos, como colectivo salir a protestar, ir contra el sistema, expresarnos en paz pero firmes para que ningún mecanismo rompa esa unión.
Y continuar. No descansar hasta que las barreras se levanten, las estructuras se caigan. Hay que evitar que la desobediencia civil se contamine con ideologías, porque eso provocaría que choquemos contra otros que tengan un pensar ideológico diferente al nuestro. Y entonces estaríamos encerrándonos en lugares donde se pertenece o no se pertenece según la ideología.
Además la ideología en este mundo de mercancías, se compra y se vende de acuerdo al mejor postor, cambia de color, se enmascara y se pudre.
La desobediencia civil debe empaparse de un ideal, y el ideal es la igualdad.
Este sistema hoy nos vende que todos somos libres e iguales. Tal afirmación no ocurre nunca en ninguna esfera. No hay libertad porque no hay igualdad.
Hay miles de límites que recortan solapadamente la libertad. Es más, aquellos actos que dicen ser a favor de la libertad, ocultan en su base un daño colateral a la libertad. Por ejemplo la guerra contra el terrorismo, que permite que agencias de inteligencia revisen absolutamente todo lo que los ciudadanos hacen para descubrir posibles terroristas. Ni hablar entonces del recorte a la libertad que se les produce a aquellas personas sospechadas de terroristas o el ataque a países que supuestamente apoyan y esconden células terroristas.
Es un gran negocio matar y hacer guerras, es más, hay un aparato industrial-militar que gobierna el mundo junto con los bancos, encargados de hacer guerra donde sea y contra quien sea con tal de generar divisas. Y sin embargo el
capitalismo prometía en sus orígenes paz para todos los ciudadanos.
Es cuando hay guerra que la desobediencia civil gana las calles. Pero todavía hay gente que cree que hay enemigos en todos lados y que merecen morir. Ahí es cuando dejamos de creer en Dios porque estamos nosotros para matar o dejar vivir a los seres humanos.
Algo que es preocupante es que los colectivos de desobedientes tengan aún estructuras mentales que provocan que no se puedan juntar con otros colectivos para formar un gran colectivo que es la humanidad.
Pareciera que hay una barrera que no nos permite ver la lucha del otro como compañera de la nuestra. Aún cuando encaramos un acto de desobediencia civil contra el gobierno o contra el poder económico dominante no nos podemos librar de la desconfianza que tenemos en los demás ciudadanos. Estas son barreras que hay que romper.
La desobediencia civil no puede pasar como acciones colectivas públicas pero aisladas y esporádicas. Porque en ese caso sólo estarían cumpliendo un objetivo particular que responde sólo a ese colectivo y no a la mayoría. Y cuando el objetivo se cumple y las demandas son atendidas total o parcialmente el grupo de desobedientes se dispersa.
Y no propongo que el colectivo se institucionalice ni se burocratice, sino que vaya dos pasos más allá. Que pueda por un lado superar la espontaneidad y la fugacidad, que pueda mantener la protesta en un tiempo prolongado. Y por otro lado que pueda formar una unidad con toda la ciudadanía para demandar un cambio profundo.
Cuando uno acepta que esta fuera de la ley como desobediente se ve libre de los límites que impone el sistema para protestar y es ahí cuando se produce la ruptura con las normas establecidas, y eso permite que se pueda ir más allá. Porque sino, lo que sucede es que una vez llevada a cabo la protesta y alcanzado el objetivo, el colectivo de la desobediencia vuelve a encerrarse en los límites legales.
Y es por eso que pienso que hay que luchar por la igualdad. Porque es el principio de libertad.
Mientras no seamos iguales algunos van a ser más libres que otros por las facilidades que les otorga su posición dominante.
Hoy en día nos enfrentamos a un desafío muy importante: y es luchar por la igualdad que anteriores revoluciones prometieron y no cumplieron. Es que en realidad una minoría se apoderó del poder sometiendo a la mayoría. Poder que les permitiría otorgar libertad e igualdad a toda la humanidad.
Estamos en un momento clave de la historia de la humanidad. Es el camino que aparece bifurcado. O seguimos adelante con el mismo sistema y los mismos problemas y nos condenamos a desaparecer cuando el planeta diga basta y nos borre de un plumazo para preservar su propia existencia. O damos un golpe de timón y planteamos una nueva cultura unida a la capacidad del planeta de soportarnos.
Y para esto, remarco una vez más, es clave la desobediencia civil, con el ideal como bandera y abarcando a toda la humanidad que desea ser libre.
El cambio propuesto por todos para todos. La igualdad y la libertad para todos.
Rompiendo las cadenas que nos hacen estar atados y acostumbrados a este mundo infeliz, inseguro, mortal.
Aunque suene apocalíptico, a mi entender no tenemos otra opción. Y es que el camino se cierra solo por más que nosotros no queramos que eso suceda. Podemos pasar por esta vida tratando de entender todo para que cuando lleguemos a la madurez digamos “una vez que me aprendí las respuestas me cambiaron las preguntas”, o podemos hoy decidir hacer de lo más pequeño, como lo es la unión con otro, lo más grande y lo único provechoso que puede hacer el ser humano.

   .…de acostumbrarse a todo. Yo me pregunto porqué pasará esto. Es como que nadie quisiera hacerlo pero termina haciéndose. Pero, ¿porqué nos acostumbramos a todo?, de golpe todo aquello que es malo pasa a ser normal. No importa si estamos mal y tristes, aquello que lo provoca pasa a ser bueno, normal, común.

   Y estoy hablando de aquello que parece muy simple como pensar que es normal que un cuchillo no corte hasta hablar de la normalidad de la corrupción en la política.

   Pero, ¿cómo pasó esto? Porque todo aquello que no nos gusta, aquello de lo que nos quejamos, aquello que queremos cambiar, pasa de manera milagrosa a ser normal, común, y lo peor de todo a veces pasa a ser bueno, a estar bien.

   La verdad es que al hablar de este tema pido perdón si algunas frases no son muy académicas, pero es algo visceral, sale de adentro. Es terrible para mi ver cómo poco a poco nos vamos acostumbrando a todo, y aquello que queríamos cambiar nos terminó cambiando a nosotros. Es una forma de involución.

   Ahora lo peor es que todos en algún momento caemos en este estado de involución, parece que no lo pudiéramos evitar.

   Y pienso porqué pasa esto. Y creo que pasa por varias cosas. Una de ellas es algo que todos conocemos pero, como muchas cosas más, las tenemos naturalizadas como si fueran normales. Algo que parece innato en el hombre. Lo que yo llamo El Valor Del Sufrimiento. Aquello que cuesta mucho, que se sufre vale más que aquello que se obtiene fácil. Es más, no importa si en el camino de obtener nuestros objetivos perdemos muchas cosas, entonces aquello que obtengamos va a tener un gran valor, nuestra medalla va a ser más grande.

   Ahora, ¿Que clase de vida es esa? Por Dios, que vida más horrible. En serio ¿alguien piensa que esto es verdad? O capaz el loco soy yo. Pero me da mucha rabia y lástima vivir en una sociedad que piensa que las cosas tienen que ser difíciles. Que conseguir nuestros objetivos debe ser complicado, duro, triste. No importa que cada paso sea un trago amargo, allá al final del camino nos espera la gran recompensa. ¿Cuál? Ese saborcito lindo de lo que cuesta mucho. ¿Qué? ¿En serio? Que buena vida ¿no?

   O sea, si a mi me costó mucho después puedo ningunear a aquel que le costó poco, que la vida le fue un poco más fácil. Y yo soy mejor que él porque a mi me costo mucho y yo sufrí, y yo estuve triste, y estuve mal, y perdí muchas cosas. Ahhhh pero ¡ojo! Tengo lo que quiero con ese gustito especial…

   Lamentablemente este valor que se le ha dado al sufrimiento es algo natural para todos nosotros. Y es una de las cosas que hacen que poco a poco nos acostumbremos a todo. Ya estamos acostumbrados a que para que algo valga la pena tiene que haber sido ganado con sufrimiento. Cuanto más haya costado mejor.

   Ahora, ¿estamos seguros de que tiene que ser así? Nunca se han puesto a pensar que en realidad la vida tendría que ser fácil, tranquila, simple. Las cosas no deben costar mucho para que tengan un valor especial. Aquellos objetivos que queremos lograr deberían ser fáciles de alcanzar por más complejos que sean. La vida es sencilla, descubrirlo parece ser lo complicado. Nos han hecho creer que la vida es así, difícil, fea, mala, complicada. Es así que logran que nos vayamos acostumbrando a todo. Por más que nos haga mal termina siendo normal.

   Una de las frases que más odio es “las cosas son así”. ¿Ah sí? ¿En serio? Que buen futuro me espera entonces. Siempre esperando que me salgan mal las cosas y que encima no tengan solución porque está bien que sea así. Esta bien que la vida este mal. Que loco ¿no?

   Y así vamos por la vida, acostumbrándonos a lo malo, transformando lo horrible en normal. Sufriendo para que valga la pena. Esperando aplausos cuando estamos destrozados por conseguir nuestros objetivos. Y que macana que en todo esto se nos fue la vida che. La vida perdió el valor, ya no es un objetivo disfrutarla, vivirla a pleno. Parece que lo bueno es perderla. Desperdiciarla. Dejarla por nada. Perderla por costumbre.

   Parece que no quisiéramos acostumbrarnos a todo. Por momentos queremos cambiar las cosas, nos quejamos de como están las cosas, pero vaya a saber porqué, que clase de conexión se rompe en el cerebro, que hace que todo sea normal. Ya no vamos a cambiar nada porque ya no hay problemas. Los problemas de hoy serán situaciones cotidianas mañana y así sucesivamente.

   Ahora, ¿cuándo nos vamos a dar cuenta de que estamos en un sistema que nos hace pensar así? Este sistema hace que nos acostumbremos a todo para justificar las desigualdades, las injusticias, las mentiras y todo aquello que no puede arreglar. A este sistema le conviene que nosotros pensemos que “las cosas son así”, entonces nos tiene controlados, ya no se nos va a ocurrir cambiar nada porque ahora todo es normal.

   Es el sistema el inventor del valor del sufrimiento. ¿Quiénes sufren en el mundo? La gran mayoría. ¿Quiénes piensan que lo sufrido vale mucho? La gran mayoría. Que lindo 2 + 2. Es muy claro, el valor del sufrimiento existe para justificar porque a la gran mayoría de la población las cosas le cuestan tanto. Les cuestan tanto porque así van a valer más, vas a ser “más especiales”. Que gran mentira nos metieron.

   Nos cuesta más porque el mundo es desigual, porque es injusto y porque a los que manejan este mundo les conviene que sea así. ¿Se imaginan cómo sería el mundo si a todos nos fueran fáciles las cosas? Cuantos en este momento dirán “aburrido”. Otra cosa que nos metieron en la cabeza, el mundo es divertido así de mal como está.

   A mucha gente le cuesta más porque le falta educación, porque en la repartija le toco ser pobre y ser funcional al sistema. Entonces para esa gente está el valor del trabajo. ¡Claro! Cartonear a la madrugada para que me den $2 y hacer milagros para comer tiene un valor grandísimo. Feo es tener plata para poder alimentarme bien. Aquí se dan 2 estrategias esenciales del capitalismo. Decirle al pobre que la vida del rico no es buena porque es “fácil”. Y además generar el odio entre clases porque el otro tiene más que yo y encima lo obtuvo fácilmente.

   Y así andamos todos. Pensando que los pobres tienen que ser pobres y tienen que estar lejos de nosotros. Que los ricos tienen que ser ricos y manejar el mundo. Que los políticos tienen que ser corruptos. Que la vida tienen que ser difícil. Que lo difícil vale mucho. Que lo fácil no vale nada. Que lo fácil para todos es zurdaje.

   Sin querer y de a poquito el sistema nos adormece, nos acostumbra, nos calla. Y como frutilla del postre hace que nos enfrentemos entre nosotros. Odiamos al pobre, odiamos al rico. Odiamos al zurdo, odiamos al facho. Odiamos al que obtiene las cosas fáciles, odiamos al que obtiene las cosas difíciles. Nos odiamos, y eso también es costumbre.

   Queremos cambiar el mundo y terminamos cambiando nuestra forma de pensar para estar de acuerdo con el mundo. Yo pienso que todo esto no debería estar así, creo que todo debería ser fácil para todos. Que exista la igualdad que nos prometieron en aquella revolución de hace 300 años. Tal vez yo este mal, pero no creo. Y no es que no crea porque pienso que tengo razón, sino que veo al mundo y me parece que sobran pruebas para demostrar que su estado no es normal.

   Sufrir no tendría que valer nada y tendría que ser horrible y no valeroso. Así tendría que ser la vida para mi, más fácil, más tranquila, más pacífica. De hecho lo es, pero este sistema hace de todo para que no lo podamos ver.

   Tal vez no entiendas nada de lo que escribí o tal vez entiendas todo. Capaz vas a pensar “pero este quiere que las cosas le lluevan de arriba, seguro es un vago”. Si pensás así, gracias, sos una prueba de que el valor del sufrimiento funciona y de que lo que digo es cierto. Ojalá sirva para algo. Yo espero que muchas voces se contagien de mi hartazgo de acostumbramiento, no para que haya caos, sino para que empecemos a cambiar las cosas. Para que frenemos de una vez esta “locura normal” que nos está consumiendo.

   Es fácil decirlo van  a pensar muchos. Y hacerlo es fácil también digo yo, porque esa es otra barrera para que no hagamos nada.

   Todos quisiéramos que este mundo sea distinto, pero por desgracia o por bendición nos toco vivir en él. Es hora de que cambiemos esa forma horrible de pensar la vida para que por lo menos las próximas generaciones disfruten de este planeta y de la vida que se les ofrece. Empezá a vivirla, empezá a disfrutarla. Más tranquilo, más despacio. Más Feliz, más Vivo.

   Ojalá que pensamientos medios locos como los míos no pasen a ser una costumbre. Hoy es una costumbre llamarlos raros, locos, revolucionarios, caóticos. Y es normal, todo aquello que atente contra el sistema va a ser tildado de anormal. Desde hoy pensá cómo querés que sea tu vida, pensá cómo la querés vivir y dejá de lado esa puta costumbre de morirte un poco todos los días.

Este video me gusto mucho. La verdad es que no concuerdo con los intereses que representa el grupo Clarín, pero cuando veo algo que me parece que esta muy bien hecho hay que destacarlo.

Este gobierno nos ilusionó a muchos, y teniendo una gran oportunidad para cambiar las cosas de una vez hizo muchas cosas mal. Volvió a utilizar recursos de la vieja política que nadie quiere ver más. Creo que el domingo se demostró la desilusión de los que nos habíamos ilusionado.


Hoy quiero comentar con ustedes un tema de gran importancia. Las elecciones del 28 de junio de 2009.

Debemos entender que es una oportunidad histórica para nuestra sociedad, pero no porque podemos limitar el poder de los Kirchner, sino porque es una oportunidad de abrir el juego.

Hoy los que manejan la política nos vuelven a ver la cara de tontos, nos están haciendo jugar su juego, nos están imponiendo la gente que tenemos que elegir, perdón pero eso no suena a democracia.

El oficialismo nos juega en la cara con las listas testimoniales, gente que en realidad aparece porque tiene buena imagen y ayuda al partido pero que en realidad nunca va a asumir y los que estarán en las cámaras serán suplentes.

Y la oposición se armó con la misma gente de siempre, las mismas caras, gente que hasta hace poco se odiaba o que formaba parte del oficialismo. Las mismas voces que suenan a corrupción de años anteriores.

Un gran engrudo son estas listas formadas a las corridas, son un engrudo para que nadie reconozca a nadie y no nos demos cuenta que en realidad es la misma gente, de ambos lados, la misma gente que siempre nos enterró.

Y esta es nuestra oportunidad histórica, ahora vamos a poder enterrarlos a ellos, sacarlos de una vez de la esfera política y que no vuelvan más, que se vayan todos pero enserio.

Ahora no es culpa de ellos que se pinten la cara de otro color, se cambien la ropa y la gente los vote pensando que son el cambio que necesitamos. Es culpa nuestra que no queremos cambiar las cosas, que no queremos hacernos cargo. En realidad nunca nos pusimos de acuerdo para sacarlos de una vez. Siempre votamos a los dos partidos de siempre que nunca cambiaron nada, y defraudados y endeudados los seguimos votando.

No hay una razón lógica, no podemos esperar que el cambio venga de esos partidos políticos que nos convirtieron en el país fracasado que somos. El cambio viene por afuera, basta de bipartidismo, basta de las mismas caras, basta del mismo olor, basta de las caretas.

Tomemos la responsabilidad como pueblo y votemos en serio, démosle la oportunidad a alguien nuevo, que venga de otro lado, de otro partido nuevo, gente joven y con ideales. Apoyemos con el voto y démosle la oportunidad que la falta de dinero para financiar una campaña no les da a esos candidatos chicos.

Yo se que tu voto va a ser voto bronca, que vas a votar en contra de Cristina y de Néstor, que con tu voto querés recortarle el poder. Pero ojo porque por un lado es bronca y por otro lado apoyas al que elegís. ¿Y a quién vas a apoyar? ¿A Macri, Solá, De Narvaez? ¿A Lilita y al radicalismo que están lucrando con la muerte de Alfonsín?.

¿Vas a cambiar una forma de gobernar violenta, corrupta, hipócrita, manipuladora por otra igual? Si lo haces así vos tampoco hiciste nada para cambiar las cosas, y no quiero escucharte quejándote en 2011 porque todo está peor. Acordarte que votaste lo mismo. Acordarte que tiraste tu voto a la basura.

Hoy tu voto puede servir y mucho, puede ser un arma mortal para la clase política. Por un lado le ponemos coto al poder ilimitados de los Kirchner, los limitás y les demostrás que no se les cree más nada. Pero por otro también podes decirle que no a la oposición improvisada y decirles que vos ya sabés que son más de lo mismo y que nada van a cambiar.

Dale tu voto a los candidatos chicos, apoya a las minorías, si todos nos ponemos de acuerdo le vamos a dar un oportunidad a aquellos candidatos que no tienen posibilidades económicas de llegar y además le vamos a decir chau a la clase dirigente actual. Es una forma de una vez por todas sacarnos de encima a la lacra de siempre que tanto mal nos ha hecho. Y demostrarles que el pueblo esta vivo y que no nos pueden seguir vendiendo gato por liebre, que por más que se cambien la careta ya sabemos quienes son.

Ayudemos a cambiar las figuras políticas, comprometete en serio, hace que tu voto valga y dale un carácter más positivo que solo bronca. Si hoy no cambias nada mañana vas a estar en el mismo lugar que hoy y gobernado por las mismas caras.

Hoy me gustaría compartir con ustedes un tema que ha dividido mucho a nuestra sociedad. Este tema se remonta a la época pre-dictadura. En esos tiempos el peronismo estaba divido entre el peronismo revolucionario o la tendencia y la derecha del peronismo. Ambos se disputaban la conducción del peronismo aún después de que muriera Perón.
Pero lo que en realidad quiero analizar es cómo esta división sumió en un caos no sólo al peronismo sino tambien al país. Fue la antesala de todos los acontencimiento venideros.
Esta división entre la extrema izquiera y la extrema derecha siempre existió. Pero de lo que no tengo dudas es que es un veneno que destruye a cualquier sociedad. Los extremos nunca fueron buenos, menos estos dos que se presentan como antítesis del otro. Son reacciones destructivas. Son enemigas íntimas. Nunca se presentaron como un cambio positivo y mejorador para la sociedad. Solo se iniciaron como reacción violenta contra su enemigo, tratando de eliminarlo bajo cualquier medio.
Aún así necesitaron de gente que se agrupe en sus filas. Para eso teorizaron sobre un dogma que pretende difundir una verdad absoluta, o se es activo de una ideología o se es enemigo. No cabe otra posibilidad.
Lamentablemente mucha gente cayó en la teleraña de un dogma que sólo los necesitaba como soldados y nunca fueron tenidos en cuenta por las ideas que podían aportar. Esto llevó a infinitos enfrentamientos con caidos de ambos bandos y también, lo que es aún peor, con inocentes asesinados.
Estos movimientos absolutistas y violentos tiñieron de sangre varias páginas de nuestra historia, y aún hoy cuando su dominio de la sociedad ha mermado, lamentablemente no ha desaparecido. Continúan ambos bandos agazapados en las sombras esperando un movimiento de sus enemigos para justificar una escalada violenta y absurda. Todavía hoy, en plena democracia, hay personas que desaparecen por movimientos de comandos de tareas, además existen grupos de choques, ultra-reaccionarios que sólo buscan destruir.
Sería bueno que como sociedad empecemos a eliminar estas ideologías extremistas de nuestro proceder, quitarles poder, dejarlos de lado ante cualquier conflicto como país.
En la llamada área "centro" de las ideologías políticas hay muchas y muy buenas ideas a las que el individuo puede adherir. Socialismo, Peronismo, Radicalismo, Liberalismo. Cualquiera de ellas son mucho mejores que la extrema derecha y la extrema izquierda.
Aunque cabe aclarar que es este juego de obtener el poder estas ideologías han sido contaminadas por la intolerancia de los extremos. Como individuos políticos de la sociedad debemos velar por la tolerancia entre ideas, debemos apostar por la pluralidad. En último caso debemos proteger nuestros ideales que son los únicos que sirven, porque en los días que vivimos las ideologías se compran, se venden, se cambian o se permutan. Los ideales siempre van a prevalecer y van a permancer en el tiempo.
Por eso te propongo que por un momento, aunque más no sea, nos tomemos este tema con un poco de humor. Por supuesto que no hablo de tomar con humor a los desaparecidos, ni a los asesinatos de personas inocentes, ni a los atentandos, ni a la tortura. Todo esto merece su justo castigo impartido por igual para cada criminal.
Les pido que tomemos con humor esta pelea entre extremos, puede que así algunas heridas comiencen a sanar y estas viejas prácticas reaccionarias y destructivas empiecen a ser olvidadas y liberen a la sociedad de futuros enfrentamientos.
En el video que sigue, que es un segmento del programa Peter Capusotto y su videos, Diego Capusotto nos muestra, a través de un personaje llamado Bombita Rodriguez, los enfrentamientos de esa época tomados con mucho humor y escondiendo una crítica de lo absurdo del enfrentamiento.

Les quiero dejar un link para que vean un video sobre el atentando del 11 de septiembre a las torres gemelas. Es un video que trata la versión del complot armado para ese atentado.
El video describe paso a paso como se armó ese complot, quienes estuvieron involucrados y para qué fue realizado. Van a encontrar detalles impactantes. Sólo les adelanto uno, para los realizadores las torres no se cayeron por el choque de los aviones sino que fueron implosionadas por el mismo gobierno de George W. Bush.
Aclaro que el video es muy convincente pero es un punto de vista más, bien fundamentado por cierto. Cada uno decidirá que versión creer.
Aunque parezca que no tiene mucha importancia es bueno saber que a veces creemos lo que nos muestran como verdad absoluta. En realidad a veces la verdad está oculta y hay que buscarla. Descubrirla nos librará de cometer actos irracionales como lo es cualquiera guerra.

Para quienes deseen verlo por internet el link es: http://video.google.com/videoplay?docid=7794011496994408373

Como este video desapareció varias veces y lo han vuelto a subir les dejo el nombre para quienes quieran bajarlo desde emule: 911 Mysteries Full Length Spanish Subtitles Misterios 11s Completo Recodificado Perfecto